Cuando un paciente nos pregunta si puede ponerse implantes dentales habiendo tenido periodontitis o siendo diabético, la respuesta corta es sí. Pero la respuesta completa, y la realmente importante, es esta: sí, siempre que esas dos condiciones estén correctamente controladas.
En Clínica Dental Mozas, en Vitoria-Gasteiz, explicamos con mucha claridad que hoy en día los implantes dentales ofrecen resultados excelentes, pero no deben entenderse como una pieza “inmune” a la enfermedad. De hecho, los implantes necesitan seguimiento, prevención y un control muy cuidadoso, especialmente en pacientes con antecedentes periodontales o diabetes.
¿Pueden enfermar los implantes dentales?
Empecemos por una idea clave: los implantes también pueden enfermar. Igual que un diente natural puede desarrollar gingivitis o periodontitis, un implante puede sufrir mucositis o periimplantitis.
Y aquí hay un dato que conviene entender muy bien: cuando aparece una enfermedad alrededor de un implante, su comportamiento suele ser más agresivo y su progresión más rápida que en los dientes naturales. En la práctica clínica lo vemos así: el problema puede avanzar con más velocidad y destruir hueso en menos tiempo si no se detecta pronto.

La importancia de las revisiones periódicas
Por eso, en pacientes con implantes, no recomendamos una sola revisión anual. Lo razonable es realizar entre dos y tres revisiones al año para poder detectar los primeros signos de inflamación, actuar de forma precoz y trabajar desde la prevención.
¿Por qué insistimos tanto en estas revisiones? Porque si un paciente con implantes acude solo una vez al año, es posible que cuando detectemos la enfermedad ya esté muy avanzada. Y cuando hablamos de periimplantitis, hablamos de inflamación con pérdida de hueso de soporte. Es decir, hablamos de una situación que puede comprometer la estabilidad del implante si no se trata a tiempo.
La relación entre diabetes y enfermedad periodontal
En el caso de la periodontitis y la diabetes, además, hay una relación muy estrecha y bidireccional. Esto significa que una empeora a la otra:
- Diabetes mal controlada: La respuesta inflamatoria del organismo se altera y la enfermedad periodontal suele progresar más rápido.
- Periodontitis activa: La inflamación crónica de la boca puede dificultar el control glucémico del paciente.
Por eso no debemos tratar estos problemas por separado, sino entenderlos como dos piezas del mismo puzle. Cuando la glucosa se mantiene alta, se produce un desorden inflamatorio que favorece la destrucción de los tejidos de soporte y del hueso, que es precisamente lo que ocurre en la periodontitis.
Por eso, independientemente de que el paciente lleve o no implantes, debe existir un buen control de la diabetes y una buena estabilidad periodontal para mantener la boca en parámetros de salud.

El papel de la hemoglobina glicosilada (HbA1c)
¿Y qué cifras miramos? Una de las referencias más útiles es la hemoglobina glicosilada o HbA1c, que nos informa del control medio de la glucosa en los últimos meses. De forma orientativa, los rangos que valoramos son:
- HbA1c por debajo del 7%: Suele considerarse un buen control en muchos pacientes.
- HbA1c por debajo del 8%: Hablamos todavía de una situación aceptable para la planificación de implantes en muchos casos.
- HbA1c por encima del 8%: Aumenta el riesgo de inflamación, problemas de cicatrización y complicaciones periimplantarias. En este punto conviene valorar cada caso con más prudencia y coordinarse con el médico endocrino.
En otras palabras: no se trata solo de “tener diabetes” o “no tenerla”, sino de cómo de controlada está esa diabetes.
Implantes dentales con antecedentes de periodontitis (Piorrea)
Lo mismo ocurre con la periodontitis. Un paciente que ha tenido enfermedad periodontal en el pasado no queda automáticamente excluido de los implantes dentales.
Si ese paciente ha sido tratado, ha recibido el alta periodontal, mantiene una higiene adecuada y acude a sus revisiones, su comportamiento clínico en la colocación de implantes puede ser equiparable al de una persona sin antecedentes de periodontitis. Es un mensaje muy importante porque muchos pacientes llegan con miedo pensando que, por haber tenido piorrea hace años, ya no son candidatos. Y no es así. Lo determinante no es el pasado por sí solo, sino el estado actual de salud y el mantenimiento.

Éxito de los implantes dentales en Vitoria
Con la diabetes sucede algo parecido. Un paciente diabético bien controlado, con sus parámetros estables y un seguimiento correcto, puede comportarse de forma muy similar a un paciente no diabético a la hora de colocar implantes dentales.
En Clínica Dental Mozas, la Dra. Carla Mozas valora cada caso de forma individual, estudia la cantidad y calidad de hueso, revisa el estado de las encías y analiza el contexto médico del paciente antes de planificar el tratamiento.







