Desde hace mucho tiempo, por todos es sabido que cuando a los niños se les caen sus primeros dientes de leche un ratón muy simpático llamado Perez les visita por la noche y a cambio del preciado tesoro , su diente, les obsequia con una moneda o un regalo que deposita bajo la almohada.

Érase una vez... | Clínica dental Mozas | Vitoria-Gasteiz

La primera aparición del Ratoncito Pérez con ese nombre data de 1894, cuando el sacerdote jesuita Luis Coloma introdujo este personaje en un cuento que escribió por encargo de la corona española para el futuro rey Alfonso XIII,al que su madre llamaba cariñosamente Bubi, quien entonces tenía 8 años y estaba perdiendo sus dientes de leche.

En la historia el rey Bubi I, se hace amigo del raton Perez y con la magia de su cola le transforma en un pequeño ratón para que  le acompañe durante una noche y asi poder conocer como vive su pueblo. Durante sus andanzas Bubi conoce a la Señora Perez y a sus hijos  Adelaida ,Elvira y Adolfo  que son los encargados de preparar los regalos que Perez entregaría esa noche. Pero lo mas relevante de la historia es que para Bubi supone una manera de acercarse a su pueblo, en concreto a casa de un niño llamado Gilito y conocer de cerca como viven, con sus carencias y miserias. Esta experiencia le hace mas valiente y generoso.

A pesar de que la historia del Ratoncito Perez está mas extendida por España, existen otras tradiciones en disferentes partes del mundo a la hora de recoger estos pequeños tesoros ..”los dientes de leche.”

Por ejemplo en Bulgaria , son las abuelas las encargadas de realizar dicha función, aunque al igual que en otros paises como Alemania, Austria o Reino Unido existe el “Hada de los dientes”. En Noruega, los niños dejan la pieza que se les ha caído dentro de un vaso de leche y al día siguiente hay una moneda en su lugar.

Si viajamos un poco más lejos, en los países asiáticos como Japón o Corea, la tradición es completamente distinta: lanzan el diente hacia el techo (si la pieza es de la mandíbula inferior) o hacia el suelo (si el diente es de la mandíbula suprior) mientras piden tener dientes de ratón, es decir, una dentadura fuerte como los roedores. En Oriente Medio tiran el diente hacia el sol , o hacia su Dios.

Sea  cual sea la historia , es importante que los niños no vean como algo traumático el cambio de dentición y que desde pequeños se les enseñe a cuidar su boca y adquieran buenos hábitos de limpieza.

Por cierto….esto es un secreto……pero el Ratón Perez tiene su propia puerta en la Clínica dental Mozas, hasta aquí llega cada noche a recoger los dientes de leche que dejan los niños….¡shhh!…..

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